Equilibrio

La vida en equilibrio

Honrar el cuerpo

Inicia con honrar el cuerpo, con el cuidado de uno mismo. 

  • Quien vive agotado, hambriento o enfermo, difícilmente pueda pensarse libre. 
  • La plenitud exige una amistad con el propio cuerpo.

Confianza con el entorno

Vivir sin una amenaza continua.

  • Requiere un mínimo de confianza en el mundo. No absoluta, pero suficiente para no vivir a la defensiva todo el tiempo.
  • Cuando todo es peligro inminente, la conciencia se estrecha: no podemos contemplar, crear, amar, pensar con calma.

Ser un ser

Sentir que uno importa y que otros nos importan de verdad.

  • Una interdependencia, necesitamos a otros, sin disolvernos en ellos.
  • Ser amado como alguien irrepetible.
  • Decir “no estoy solo”, y no usar a los otros como simple remedio para el vacío.

Valorarse

Sentir que la vida tiene peso.

  • Reconocer los límites y, aun así, considerarse digno.
  • No vivir esclavo del reconocimiento externo.
  • Buscar excelencia sin convertirse en tirano.

Fiel a uno mismo.

Vivir como uno es.

  • No es imitar un modelo de felicidad ajeno.
  • Una actividad que no solo  pague las cuenta sino que resuena
    con lo que eres. 
  • Un modo de estar en el mundo que no te traicione a ti mismo.

Una vida en equilibrio no termina, esta en movimiento continuo: ajustar, cuidar, revisar, volver a empezar.

Reconocer que somos seres necesitados, finitos y, conscientes de buscar una forma de vida que haga justicia a todo lo que somos.

Areli R.Z.

Una vida consciente, implica tomar decisiones informadas y reflexivas, considerando tanto el bienestar personal como el impacto en el entorno.  Yonny R.H.

Scroll al inicio